Sánchez dispara el coste salarial de sus ministros un 30% y un 25% el de los asesores

Sánchez dispara el coste salarial de sus ministros un 30% y un 25% el de los asesores

mayo 10, 2019 Desactivado Por Redacción

Pedro Sánchez cumple hoy 66 días como presidente del Gobierno, un tiempo en el que, además de anotarse medidas pactadas por el anterior Ejecutivo como la subida de las pensiones y las prestaciones por viudedad, al dirigente socialista le ha dado tiempo a agradecer los servicios prestados y tomar decisiones que incrementan el gasto. Y no se trata de políticas sociales de o medidas que beneficiarán a los ciudadanos, sino de decisiones que, directamente, disparan el coste de su presidencia.

Más ministerios

Una de las primeras medidas que anunció tras llegar a La Moncloa fue incrementar el número de ministerios: de los 13 que tenía Mariano Rajoy, a los 17 actuales. Entre los nuevos departamentos están los de Cultura y Deporte, que antes formaban uno solo junto a Educación, el de Ciencia Innovación y Universidades, el de Transición Ecológica y el de Política Territorial y Función Pública. En total, cuatro carteras más con las que el Gobierno recupera un tamaño similar al que tenía antes de la crisis y, en concreto, durante los mandatos de José Luis Rodríguez Zapatero.

A ello, además, hay que añadir que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) contemplan un incremento salarial del 1,5% para los empleados públicos, que también se aplicará a los integrantes del Gobierno y que provocará que el coste salarial del gabinete crezca en torno a un 30%.

Gasto en asesores

De forma paralela al incremento en el número de ministerios, las decisiones del presidente Pedro Sánchez provocan un repunte en el gasto en asesores, coches oficiales y gabinetes. En concreto, y según han denunciado en más de una ocasión el Partido Popular y Ciudadanos, el desembolso por estos conceptos se disparará cerca de un 25%. Esta cantidad, al igual que el mayor desembolso derivado del aumento de carteras, saldrá directamente de los Presupuestos Generales, esto es, de los recursos que el Estado obtiene, entre otras cosas, de los impuestos que cobra a ciudadanos y empresas.

El mayor aparato de altos cargos

Estos aumentos de ministros, asesores y direcciones generales desemboca, tal y como publicó este periódico hace ya unas semanas, en el mayor aparato de altos cargos de la historia de Moncloa. La muestra de lo abultado de la estructura que gira en torno a Pedro Sánchez es que en algunos edificios públicos se están habilitando nuevas zonas para dar acogida a todo el personal. En este contexto, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, afirmó a los pocos días de tomar posesión de su nuevo cargo que el incremento en el número de ministerios no incrementaría el gasto.

Montero habló de «vasos comunicantes» y «pequeños ajustes», pero no especificó de dónde saldrán los recursos necesarios, y ni mucho menos explicó cómo se afrontará el repunte en el gasto en asesores o de qué modo se gestionará el aumento del aparato de altos cargos.

Uso de recursos públicos

Más allá de las decisiones de Gobierno, una situación que ha generado una gran polémica y, por supuesto, ha significado el uso de fondos públicos es el desplazamiento que el presidente del Gobierno realizó en el avión presidencial para asistir al Festival Internacional de Benicàssim (FIB). Sánchez trató de disfrazar su asistencia al concierto de The Killers como sendos encuentros con la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig. Pero lo cierto es que apenas necesitó una hora para llevar a cabo estas dos reuniones, y sobre las 22:30 de la noche del viernes 20 de julio se encontraba ya en el recinto del FIB.

Desde el Gobierno no se ha ofrecido ninguna cifra oficial de cuál fue el gasto que esta actividad privada tuvo para las arcas públicas, pero el coste estimado de cada hora de vuelo del Falcon 900B -el modelo en el que se desplazó el presidente- es de unos 5.600 euros incluyendo el combustible, el salario del personal y el mantenimiento.

Colocar a la Ejecutiva Federal

A pesar de sus reiteradas promesas de cambio y renovación, lo cierto es que la forma en la que Sánchez ha gestionado la presidencia de las empresas públicas es la misma que las de sus predecesores: colocar a dedo a sus colaboradores más estrechos, y renunciar a la despolitización de los puestos técnicos.

Buena muestra de ello es que el presidente del Gobierno ha buscado un puesto a casi el 50% de los miembros de la Ejecutiva Federal del PSOE, tanto en las empresas públicas como en diferentes organismos. Los sueldos en estos puestos pueden llegar a sobrepasar el medio millón de euros, que es lo que percibirá Jordi Sevilla como presidente de Red Eléctrica. Sin embargo, lo más habitual es que oscilen entre los 100.000 y 200.000 euros brutos al año. Sobre esta última cifra estará, por ejemplo, José Vicente Berlanga, un funcionario de carrera licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación que dirigirá Enusa, la empresa nacional de uranio.

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